lunes, 21 de agosto de 2017

Eres un ser de paz

Eres un ser de paz





Tus pensamientos te llevan a tu destino. Pregúntate: Si piensas siempre lo mismo, siempre llegarás al mismo lugar. ¿Qué es lo más importante en mi vida?
Piensa de una forma nueva y te convertirás en una nueva persona.
Ponlo como prioridad y verás que muchas otras cosas se resolverán por sí solas.
Da felicidad a los demás y vivirás en paz.

Crea paz en tu mente y crearás un mundo de paz a tu alrededor. No dejes lo importante para el final, ya que entonces se hará urgente y perderás el valioso tesoro de la paz. No te preocupes por el futuro, no lo conoces. Aprende a vivir el presente y descubre cuan lleno está de momentos de paz.

Ganas el juego cuando...
• Recuerdas tu verdadera identidad de paz,
• Recuerdas a Aquél que siempre está en paz y que te ama
incondicionalmente,
• Olvidas las dificultades del pasado y sigues avanzando habiendo aprendido la lección del pasado.

Observa lo que recuerdas durante el día y lo que olvidas durante el día.
El teatro de la vida tiene su propio guión.
Cada instante es único.
Vive cada momento como si fuera el más importante de todos.
Disfrutarás y te sentirás en paz.
Descubre tu espíritu y el tesoro que en él habita.
Tu espíritu está lleno de paz.
Tu espíritu es paz.

sábado, 19 de agosto de 2017

Mensaje de la Asociación Brahma Kumaris con motivo de los recientes ataques terroristas

Estamos muy conmovidos por los brutales atentados que se han producido en Barcelona y Cambrils. Enviamos nuestros deseos de paz, nuestra solidaridad y nuestro amor a todas las víctimas de los atentados y a sus familiares.
Las muestras enormes de solidaridad que se han producido tras los atentados son un signo claro de la calidad humana, la bondad y generosidad de las personas que se han movilizado de forma inmediata para ayudar en lo posible a evitar más dolor a las víctimas.
La unidad de todos frente a la violencia, y la puesta en práctica de los valores espirituales que nos son comunes, como son el respeto, y el amor incondicional, independientemente de nacionalidades, culturas y creencias, fortalecerán un espíritu de unidad y cooperación entre todos nosotros.
Esa es la sociedad a la que aspiramos, en la que podamos vivir en armonía y en paz. La conexión con nuestras cualidades humanas eternas, y estrechar el vínculo que nos une con Dios, y nos fortalece como familia humana, nos permitirá  consolidar las relaciones de armonía y paz, y desterrar la violencia de nuestros corazones y de nuestras relaciones.
El amor y la cooperación crean un ambiente de unidad que multiplica los esfuerzos de cada uno de nosotros. Lo que podamos aportar, sea mediante acciones o pensamientos y sentimientos compasivos ayudará no solo a los afectados sino también a toda la sociedad.
El tercer domingo de cada mes Brahma Kumaris en todo el mundo se une para meditar por la paz en el mundo. Le invitamos a unirse a esta hora de meditación dedicada especialmente a todos los afectados por estos atentados, el próximo domingo día 20 de agosto de 2017 a las 18:30 h.


Barcelona, 18 de Agosto de 2017
Equipo de coordinación nacional de la Asociación Brahma Kumaris

miércoles, 9 de agosto de 2017

Servir a través de la mente

Servir a través de la mente


En este tiempo, cuando vemos la condición del mundo, muchos de nosotros queremos servir al mundo. Pero cuando nuestras mentes se afectan por la condición del mundo, realmente no podemos servirle. Una mente que esté llena de ira o tristeza no puede servir.

La analogía del barco avanzando a través del agua es útil para describir esta situación. Para que el barco llegue a su destino, el agua debe permanecer fuera del barco. Para que nuestras mentes sean capaces de servir, la atmósfera del mundo debe permanecer fuera de nuestras mentes. No ha de suceder que la atmósfera exterior se filtre en el barco de nuestra mente. Las vibraciones de una mente poderosa y limpia afectan la atmósfera externa, proporcionando fortaleza a los demás.

Así que, ¿cómo creamos una mente que esté llena de poder espiritual? ¿Cómo cultivamos una mente que esté cualificada para servir? Hay tres aspectos que hemos de comprender a fin de cultivar tal mente poderosa. Primero, el reconocimiento de que nuestra naturaleza innata es intrínsecamente buena. Puede que nos hayamos olvidado de que ésta es nuestra naturaleza original, pero no hemos perdido esa bondad innata. Esta bondad personifica el amor, la paz, la felicidad, la verdad y la pureza.

Segundo, ¿a quién pertenezco? Como alma, soy un hijo de Dios. Soy no-violento. Soy pacífico. También soy amoroso. Soy puro y poderoso, del mismo modo que Dios es puro y poderoso. Mi naturaleza inherente es como la naturaleza de Dios. Estos son los regalos de Dios para mí – estos poderes, estas virtudes, estas cualidades. Dios es un otorgador. De la misma forma que un hijo adopta a menudo el trabajo de su padre, nuestro trabajo también es, como donadores, el de dar nuestros pensamientos puros, nuestros buenos deseos, nuestras virtudes y poderes a los demás.

Tercero, ¿qué es especial acerca de este tiempo? Esta es la Edad de la Confluencia, el tiempo más elevado en que el mundo viejo se encuentra con el mundo nuevo. Es un tiempo en que el barco ha izado su ancla y ha dejado las orillas de la oscuridad, atraído por un futuro nuevo y brillante. La Edad de la Confluencia es la era que amanece en el momento más oscuro de la humanidad, trayendo los primeros rayos de luz desde el mundo futuro puro y pacífico que yace por delante. En este tiempo podemos obtener el poder de discernir. Este es el tiempo en que la comprensión de que soy un hijo de Dios despierta en mi interior, permitiéndome conectarme con Dios, tomar fortaleza de Dios. Soy capaz de sentir cuánto me he cansado. Puedo ver cuánto se ha agotado el mundo bajo la influencia de la avaricia de poder, la ira ante la injusticia y el miedo de la violencia y la ignorancia. Empiezo a comprender que la manera de sanar el mundo es sanarme a mí mismo. Cultivo los poderes sanadores de la esperanza, armonía, compasión, compromiso, tolerancia y respeto. Veo cómo estas cualidades iluminan el camino hacia la nueva orilla. Es un tiempo en el que podemos conocer nuestro verdadero ser, podemos conocer a Dios y podemos conocer el futuro. Empezamos a percibir los contornos del brillante mundo futuro. Viendo ese mundo emergente, nos sentimos inspirados. Usamos nuestros sentimientos puros y pensamientos elevados para llenar el mundo con todo lo que le da vida.

martes, 25 de julio de 2017

Complementarse


Complementarse



La armonía, el bienestar, y la satisfacción del propósito individual son posibles cuando nuestra conciencia es inclusiva en vez de excluyente. Tal conciencia es universal, en el sentido de que podemos reconocer y apreciar el propósito y la necesidad de todas las cosas en la vida, y de esta manera darles el espacio para expresar el derecho innato de “ser”. Cuando las personas, bien sea a un nivel individual o colectivo, se hacen excluyentes, es decir, cuando la base de su identidad se fundamenta en prerrogativas y privilegios, entonces la armonía, la paz y también el amor se pierden, tanto en la persona como en la sociedad. Las personas, las sociedades, nacionalidades, religiones, políticas, se vuelven excluyentes. Cuando se apegan a una especialidad en particular, un talento o una posición, a pesar de que es sano el valorar quién eres, tal apego hace que se convierta en algo insano y violento, haciendo que otros se sientan inferiores debido a que no poseen lo que nosotros tenemos.

En la mayoría de ocasiones, la razón del conflicto a cualquier nivel es la idea de estar en lo cierto, y querer dominar y reprimir a otros porque pensamos que somos mejores de una forma o de otra. Desafortunadamente, en la sociedad moderna, ya sea en oriente u occidente, la idea de rebajar a los demás para demostrar el valor de la persona o la idea, ha creado precedentes sobre el principio innato de la vida que es el complementarse.

Cuando tenemos tendencia a complementarnos en lugar de competir o menospreciar a los demás, hay paz y en especial respeto. Y por encima de todo auto-respeto. Auto-respeto es reconocerme a mí mismo tal y como soy y cumplir con mi propósito sin dañar ni compararme con los demás. En este hermoso tapiz de la vida todos tenemos un lugar, simplemente debo saberlo, entenderlo, expresarlo, disfrutarlo. Tengo este derecho, pero nunca debo abusar, porque cuando empiezo a pensar que mi “rol” o mi posición o mi expresión, es más aventajada o mejor que la de los demás, entonces habrá conflicto. En ocasiones, cuando hay una sensación de incapacidad, ya sea personal o colectiva, hay una necesidad de ser reconocido y esto crea apego a los privilegios o las prerrogativas, y cuando el sentido de identidad se basa en esto, crea exclusividad.

La naturaleza funciona bajo el principio de la complementariedad, como por ejemplo podemos comprobar con las estaciones, el día y la noche, el continuo proceso cíclico de nacimiento, crecimiento, madurez y envejecimiento, muerte, renacimiento, crecimiento, madurez, muerte, etc.

El principio de ser complementario significa que cada uno tiene un mismo valor, y cuando reconocemos la igualdad del valor de todas las cosas, entonces dejamos de competir, compararnos, sentirnos inferiores o superiores, intentando ser lo que no somos. En una sociedad, ¿son todos doctores, albañiles o panaderos? Todos tienen diferentes talentos, diferentes posiciones ya que se tienen que realizar diferentes tareas si se quiere que la sociedad funcione bien. Si examinamos la vida, nos damos cuenta de que el reconocimiento de este principio de ser complementario es la base para crear una coexistencia pacífica y feliz, ya que la visión y la actitud de igualdad respetan las diferencias.
 

lunes, 17 de julio de 2017

Punto final

Punto final



Poner un “punto final” en nuestra mente a ciertos eventos de la vida no es tan fácil a veces y a menudo lo que insertamos es una coma, un signo de exclamación o un interrogante. ¿Por qué nos cuesta tanto, a veces, aplicar este diminuto punto y seguir avanzando?

La mejor forma de disfrutar de una historia o una lectura es hacer paradas frecuentes. Esto nos permite un momento para digerir lo anterior y prepararnos para lo siguiente. Podemos comprender el punto final como el principio de un nuevo pensamiento, no sólo el final del viejo. Es una oportunidad de empezar algo nuevo. Mirar hacia delante y no hacia atrás. Aprender del pasado y soltar. La única forma de cambiar el pasado es crear un mejor futuro.

Entender que esta obra de la vida entera está constituida por un importante número de actores interpretando sus papeles a la vez en el mismo escenario reduce la reactividad y los pensamientos inútiles. Hoy puede que alguien interprete un papel brillante y mañana, esa misma persona, puede que interprete un papel lleno de errores y defectos, sin embargo, simplemente están interpretando su papel. Podemos condenar el acto, pero no al actor. No confundamos el rol y el traje con el alma. La meditación Raja Yoga nos enseña que cada alma en su naturaleza original es pura y divina. Miremos el estado original, el alma, no aquél que está en proceso sobre el escenario.

Poner un punto final significa aplicar los frenos en la mente. Así nuestros pensamientos pasan a un estado silencioso y contemplativo. Tenemos que revisar a lo largo del día cuán a menudo somos capaces de aplicar este punto final a las diversas historias que circulan por nuestra mente, a fin de que podamos experimentar paz y tranquilidad.

Es hora de aprender a poner un punto final completo. Aprender del pasado, soltar y empezar un nuevo capítulo de nuestra vida, fresco y lleno de luminosas posibilidades.