viernes, 30 de mayo de 2014

Nuestra presencia en Biocultura



EBioCultura Barcelona 2014
Palau Sant Jordi. Del 8 al 11 de mayo, 2014. 21a edición
BioCultura es la feria más importante de todo el estado español y una de las más relevantes del sur de Europa y del área mediterránea en temas de alimentación ecológica. En esta edición, con más de 700 expositores, la asistencia ha superado los 70.000  visitantes. En BioCultura el público encuentra una oferta comercial, cultural y profesional  muy variada que transforma la visita en un acto lúdico, social, imprescindible para este nuevo  mundo que nos espera a la vuelta de la esquina tras el gran cambio que se está produciendo en todo el planeta.

Este año, nuestra presencia en Biocultura se ha visto completada con dos actividades incluidas en el programa general. El viernes por la tarde, Marta Matarín, profesora de pensamiento positivo y miembro de la coordinación de Brahma Kumaris, dirigió una sesión de meditación abierta a los visitantes de la Feria. En la sala se congregaron unas 40 personas a las que Marta acompañó a aventurarse en el redescubrimiento de la fortaleza interior. La meditación equilibra la mente y el corazón: cada célula y rincón de nuestro ser se envuelve de energía positiva y es la mejor preparación para afrontar los retos que nos plantea el mundo. Empezar el día mirando hacia dentro nos hace volver a ser nosotros mismos y convertirnos en reyes de nuestras acciones, palabras y pensamientos. El resultado de una práctica continuada de la meditación aplicada diariamente es una forma de vida más armoniosa.

Con los ojos abiertos para mantenernos despiertos, Marta dirigió la meditación empezando por hacernos tomar conciencia del momento presente que nos conecta a nuestro interior. Una vez en sintonía con el ser y haciendo manifiestas nuestras cualidades originales de paz y amor, el siguiente paso de la experiencia meditativa se dirige hacia arriba, para entrar en conexión con la energía universal y fuente de toda bondad. La conexión con lo divino nos capacita para recargar el alma y ser transmisor de esa dicha universal. El objetivo de la meditación es también espiritualizar nuestro pensamiento, para lograr mantener esa conciencia en nuestras acciones diarias y mundanas, de forma que podamos transmitir a los demás todo nuestro poder espiritual y bondad con nuestra mera presencia.

Además de la sesión meditativa, el domingo por la tarde Guillermo Simó pronunció la conferencia Felicidad sostenible como cierre a las actividades congresuales. Guillermo es coordinador de Brahma Kumaris, profesor de pensamiento positivo y coach que lleva más de 25 años meditando, y compartió con los asistentes cómo a través de su práctica y el conocimiento espiritual ha alcanzado una claridad sobre la verdadera felicidad y los mitos asociados a esta valiosa cualidad. La intención fue por tanto desenmascarar y derribar las falsas creencias sobre las que se asienta la idea de felicidad comúnmente aceptada en la sociedad y que impiden su verdadero desarrollo de forma natural y sostenible.

Para Guillermo, el primer problema radica en la idea de que la felicidad la obtenemos del exterior: a través de otras personas, de las situaciones, de los objetos... Este tipo de felicidad que proviene del exterior puede ser más bien una satisfacción pasajera, pero siempre será temporal y por tanto no sostenible. Pensamos que la felicidad consiste en sumar el mayor número de situaciones que nos hacen sentir bien pero dada la naturaleza transitoria del mundo es imposible obtener la felicidad permanente desde el exterior. La auténtica felicidad no puede depender de lo que sucede fuera, de lo que nos digan los demás, de la situación profesional o financiera… La felicidad verdadera y sostenible no está en el exterior sino que podemos conectar con ella en nosotros mismos.

En segundo término, desde pequeños absorbemos la idea de que la felicidad está en el futuro y es un logro a conseguir, con esfuerzo. Este supuesto indica en última instancia que nuestro estado natural en el presente es de ausencia de felicidad y que esta cualidad tan preciada está asociada a los logros que vamos a conseguir con el tiempo ya sean materiales, de relaciones, de estatus social… Vuelve a ser un tipo de felicidad temporal de momentos agradables, pero no sostenibles. Esta creencia ha sido fuertemente influenciada por la industria del entretenimiento y la publicidad. Además se asocia a una tercera creencia errónea sobre la felicidad basada en la adquisición. La cultura del consumo, por ejemplo, se ha construido en torno a esta idea, pero si observamos la realidad podemos ver que consumir no nos hace sentir más felices de manera sostenible y lo que genera en muchos casos es mayor estrés.

Para entender bien la experiencia y cualidad de la felicidad es importante darse cuenta de estos conceptos erróneos y poder abrirse así a la experiencia más importante de conectar con lo que realmente somos. Si miramos más allá de nuestra forma física, las acciones que realizamos o las relaciones que mantenemos, y volvemos la mirada hacia el interior sentimos que hay algo más: una presencia, una energía. Es en este espacio interior donde pueden emerger nuestras cualidades originales: entre ellas la felicidad serena del ser. En el silencio de la meditación podemos experimentar el ser espiritual, cuyo estado natural es de equilibrio, armonía y felicidad. Salirse unos momentos de la historia mundana y conectar con lo que siempre está ahí (más allá del paso del tiempo), nos hace conectar con la experiencia de que yo soy esas cualidades realmente. Por tanto, más que conseguir esta felicidad temporal es importante entender los aspectos que bloquean que estas cualidades se expresen de forma natural.

La calidad de los pensamientos y sentimientos que generamos en nuestro interior es la base de mi estado y es lo que nutre nuestra esencia. Y la felicidad sostenible está directamente relacionada con nuestro estado interior más que con todo lo externo: es un resultado de la conciencia interna. Si cuidamos el estado de la conciencia de forma natural nos moveré por la vida en ese estado de bienestar y felicidad armoniosa. La actitud apreciativa también nos ayuda a conectar más con nuestra esencia. Agradecer lo que la vida nos trae, teniendo en cuenta las cosas cotidianas, de las que tantas personas no pueden disfrutar, y que muchas veces damos por supuestas, nos ayuda a conectar con la felicidad interna. En la meditación podemos experimentar todo el potencial de esta cualidad y hacerla emerger de una forma sostenible. Así romperemos nuestras dependencias con las falsas creencias y mantendremos estable y manifiesta nuestra cualidad original de ser feliz.

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