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lunes, 13 de enero de 2020

El arte de mantener un equilibrio

El arte de mantener un equilibrio


El equilibrio es lo que mantiene todo en su lugar y lo mueve todo ordenadamente tanto en el mundo físico como en la vida humana. Una personalidad equilibrada es la clave para el éxito. De hecho, ser equilibrado en todos los aspectos es uno de los objetivos finales del desarrollo personal y espiritual.

La naturaleza nos ofrece maravillosos ejemplos de equilibrio. Desde la mariposa que aletea y el pajarillo que vuela hasta los movimientos planetarios en el sistema solar, todo está operando sobre el principio del equilibrio. La tierra y el cielo, el fuego y el agua, todos los ciclos de energía operan sobre el principio del equilibrio.

En términos espirituales, el equilibro es la habilidad de posicionarse ante la vida desde una perspectiva clara y realizar la acción adecuada en el momento preciso. Una persona equilibrada será capaz de apreciar la belleza y el significado de cada situación, sea favorable o adversa. Tendrá la habilidad de aprender de la situación y avanzar con sentimientos positivos. Así como hay una descarga o cortocircuito cuando se rompe el equilibrio de los polos positivo y negativo en un circuito eléctrico, de forma similar, cuando perdemos el equilibrio en nuestra vida, también se descarga nuestra batería interna.

Ser equilibrado significa estar siempre alerta, plenamente enfocado y tener una visión amplia. El equilibrio viene a través de un entendimiento profundo, de la humildad y de la tolerancia. Viene de la comprensión de que aunque la vida está llena de altibajos, debemos mantener siempre una conciencia elevada. Así evitamos la reacción, las prisas o la excitación, y elaboramos una respuesta calmada, fácil y madura para cada situación. El estado de equilibrio más elevado es volar internamente con plena libertad y, a la vez, tener los pies firmemente en el suelo de la realidad.

En este estado somos capaces de mantener bienestar y confort espiritual, más allá de la influencia de la alabanza o del insulto, de la alegría o del pesar, de la victoria o de la derrota, de la ganancia o de la pérdida. Cuando la alabanza venga a nosotros hemos de aceptarla graciosamente, de forma liviana, y liberarnos pronto, preparados para empezar de nuevo. Cuando sea el insulto lo que venga a visitarnos, hemos de mantenernos anclados en la sabiduría, tan libres y a salvo que podamos pensar en profundidad y aprender una lección o hallar una solución.

El equilibrio viene de un profundo entendimiento de las leyes divinas que operan en el universo y de permanecer constantemente anclado en estas verdades eternas a través de los altibajos de la vida. Una mente serena y un intelecto divino constantemente nutrido con el amor de Dios y la sabiduría ayudan a mantener un equilibrio constante en la vida.

Una perspectiva espiritual y un vínculo mental con Dios en la meditación ayudan a desarrollar el correcto equilibrio entre la cabeza y el corazón, las emociones y la lógica, el amor y el desapego, la seriedad y la liviandad, la madurez y la jovialidad.

jueves, 28 de abril de 2016

Pensamientos puros y elevados

Pensamientos puros y elevados

Los pensamientos puros son pensamientos del ser eterno. Tales pensamientos nos conectan siempre con el estado natural y original de paz, felicidad y pureza del alma.

En relación a los demás, los pensamientos puros nunca se basan en su personalidad externa y limitada, siempre mantendrán la visión de su naturaleza espiritual y sus cualidades. Los pensamientos puros no tendrán nunca ningún componente de rechazo, juicio, venganza o envidia. Su base será siempre la energía del amor y eso incluye empatía, comprensión, compasión y especialmente buenos deseos.

Así, cuando nuestra mente opera desde los pensamientos puros, la experiencia práctica será un sentimiento de liviandad y fluidez, es como si fluimos a través de las escenas de la vida sin dejar rastro y sin que esas escenas dejen rastro en nuestra conciencia. A este estado se le describe también como el estado angelical.

Desde una mente que está funcionando en base a pensamientos puros y elevados, la conexión con el ser supremo es natural y fácil, ya que entramos en sintonía con la misma calidad elevada de vibraciones espirituales. A través de esta conexión, el alma se llena de un caudal ilimitado de amor, paz y felicidad.

Los pensamientos puros y elevados son una protección para el ser. Hacen nuestra mente fuerte, estable y poderosa y nos protegen de las vibraciones e influencias negativas.

Así, tenemos que hacernos más conscientes del valor, el poder y la influencia de los pensamientos puros y elevados y, tanto como podamos, nutrirlos y sustentarlos en nuestra mente a lo largo del día.