Mostrando entradas con la etiqueta aprender a meditar en Barcelona. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta aprender a meditar en Barcelona. Mostrar todas las entradas

lunes, 3 de febrero de 2020

SILENCIO

SILENCIO



Cuando el silencio es profundo y rebosante de plenitud, cuando no anhelamos ya el sonido, cuando la concentración en el Uno es completa, entonces como una flecha el pensamiento encuentra su blanco y se derrite en él. Ahí el alma humana no sólo tiene una breve visión de Dios sino que la pureza de ese Ser la absorbe, de manera total, completa y absoluta. Una vez que el alma está repleta de la luz pura que se ha convertido ahora en su ser, irradia hacia otros dicha energía en la forma de paz y amor, como un faro viviente.

El silencio es el puente de comunicación entre el Divino y lo divino del ser humano; en el silencio encontramos lo que es más preciado. El silencio espiritual es el que prepara el corazón y la mente para comunicarnos con el Uno. No se trata de una comunicación basada en palabras repetitivas ni en teorías intelectuales, como así tampoco pedir la satisfacción de deseos limitados. La comunicación sagrada es la armonía del ser original con el Uno Eterno.

(Libro EL PUNTO ALFA, de Anthony Strano)

jueves, 23 de mayo de 2019

Retiro: Los secretos de la autestima




 
Te enviamos la información del Retiro del 28 al 30 de junio con Enrique Simó y Jordi Segura que tendrá lugar en el Casal La Salle Sant Martí, Veciana (Barcelona). En esta ocasión, el retiro comenzará el viernes a las 11h de la mañana.

Si estás interesado/a en participar, puedes ver la información en este link:www.brahmakumaris.es/actividades/agenda/retiros.
Si deseas participar y resides fuera de Barcelona, por favor escribe a retiros@aembk.org y nos pondremos en contacto contigo.

martes, 21 de mayo de 2019

La meditación como educación


La meditación como educación



La educación espiritual nos conduce al entendimiento y la experiencia de nuestra existencia holística como seres humanos, al conocimiento de que somos seres espirituales así como físicos, mentales y emocionales. A menos que se reconozca el factor espiritual, no se puede comprender la compasión de la naturaleza humana.

Una verdadera educación espiritual se podría describir como:

- Aprender de los demás.
- Crecer a través de los demás.
- Integrarse con los demás.
- Contribuir a los demás.

Cuando estamos aprendiendo de forma genuina, sólo entonces podemos experimentar crecimiento espiritual. Cuando crecemos, nos integramos con los demás y es en esta integración que se da una contribución mutua y natural a la naturaleza y ser de cada uno. Estos cuatro procesos de educación están funcionando constantemente, pero sólo se producen de una manera significativa y que podamos disfrutar cuando los recursos espirituales del ser se activan y se usan de forma creativa.

Estos recursos, en conjunción con la mente y el intelecto, enriquecen nuestra manera de ver el mundo, la forma en que interactuamos con el mismo y la forma en que individualmente creamos nuestro lugar en él. Estos recursos son las cualidades originales del ser, que no hemos usado apropiadamente durante largo tiempo. Con el reconocimiento de nuestra dimensión espiritual, empezamos a aprovechar y usar estas energías positivas.

A fin de iniciar y sustentar este proceso necesitamos fe en el ser:

- ¿Creo en quién soy yo?
- ¿Creo en lo que tengo?
- ¿Creo que puedo ser más?

Nuestros recursos originales son muy sencillos: amor, paz, pureza, conocimiento y felicidad. En la meditación Raja Yoga a éstas se las denomina las cinco cualidades originales del alma. Cuando retornamos nuestra conciencia a estas cinco cualidades y las recordamos, entonces podemos traducirlas de esta manera:

- Amor: Cuido y comparto.
- Paz: Armonizo y reconcilio.
- Pureza: Respeto y honro.
- Conocimiento: Soy y existo.
- Felicidad: Expreso y disfruto.
 

miércoles, 27 de febrero de 2019

Retiro Fortalecer la mente con el poder de la introversión y la concentración

Te enviamos la información del Retiro del 29-31 de marzo con Guillermo Simó que tendrá lugar en Casal La Salle Sant Martí, Veciana (Barcelona). 

Si estás interesado/a en participar, llama al tel. 93 487 76 67 o bien escribe por favor a retiros@aembk.org y nos pondremos en contacto contigo.
Más información.


 

jueves, 13 de diciembre de 2018

Alimentación y conciencia


Os invitamos a la clase de cocina vegetariana:
Alimentación y conciencia
MENÚS NAVIDEÑOS
Se prepararán menús coloridos y variados, adecuados para estas festividades
A cargo de Antonia Maldonado
Practica meditación Raja Yoga desde hace más de 20 años.
Autora del cuaderno “108 recetas vegetarianas” y
cocinera en numerosos retiros en diferentes lugares de España
Sábado 1 de diciembre de 2018 de 11 a 13h.
Diputació 329, pral. Barcelona (Metro Girona)
El seminario es de entrada libre y aportación voluntaria
 
Es necesario confirmar la asistencia al tel. 934 877 667
o por email: 
centreinformacio@aembk.org

- PLAZAS LIMITADAS -

miércoles, 25 de julio de 2018

La propiedad espiritual de la felicidad

La propiedad espiritual
de la felicidad



La felicidad espiritual que desarrollamos al experimentar la consciencia del alma y la relación con el Alma Suprema es única e invalorable.
¿Por qué desaparece la felicidad espiritual? Una de las principales causas está conectada con los deseos limitados. Tenemos que ser conscientes de que si tenemos incluso un deseo en la mente, éste dará nacimiento a muchos otros. Un deseo es satisfecho y otro surge inmediatamente. Una mente llena de deseos es una mente intranquila que no conoce el descanso. Una mente calmada y satisfecha es el contenedor seguro de la felicidad espiritual.

Otro aspecto que hace que perdamos la felicidad es la crítica y la difamación. Absorber la crítica o la difamación que otros puedan hacer de mí significa entregarles mi felicidad a ellos. Es como renunciar a mi verdadera propiedad. Tenemos que ser conscientes de que no hay mejor nutrición para el alma que la felicidad. Por ello es importante considerar prioritario el preservar y mantener nuestra felicidad espiritual, uno de nuestros tesoros más elevados.

La felicidad también desaparece cuando nos involucramos en pensar acerca de personas y situaciones. Si nuestra mente se absorbe en los pensamientos de situaciones externas, se hace muy difícil permanecer conectados con nuestra esencia, con nuestro ser verdadero y por supuesto, con Dios, el Alma Suprema. Debido a ello, la experiencia de la felicidad espiritual se diluye en medio de tantos pensamientos inútiles e innecesarios.

Sólo Dios, de hecho, nos puede dar la calidad de felicidad que sustenta y conforta nuestro corazón. Otras personas y las situaciones nos pueden proporcionar solamente felicidad pasajera.

Si aprendemos a tomar de Dios esta felicidad de la calidad más elevada podremos permanecer constantemente felices.

jueves, 24 de mayo de 2018

"Transitar de la arrogancia al autorrespeto"

Os informamos de la conferencia que dará Amadeo Dieste el miércoles 23 de mayo a las 19h. con el título: "Transitar de la arrogancia al autorrespeto".

Para poder seguir esta conferencia por internet tenéis que registraros en la página: 
https://app.webinarjam.net/register/2589/1ee2544425


martes, 17 de octubre de 2017

Introversión, paz y silencio

Introversión, paz y silencio


 
La extroversión es lo que desperdicia nuestra energía y nos hace sentir débiles. En un estado de introversión pensamos menos y hablamos menos. Entonces tenemos la capacidad de poner en la acción lo que sea que pensemos y lo que necesitemos hacer.

La serenidad verdadera no se muestra tanto en la cara como en la profundidad y quietud de la mirada.

Si plantamos un semilla positiva y limpia de pensamientos y nos concentramos en ella, le damos energía al igual que el sol se la da a una semilla plantada en la tierra. Y al igual que la semilla en la tierra despierta, se mueve y empieza a crecer, los pensamientos en los que nos concentramos empiezan a desarrollarse y crecer. Así que sembremos pensamientos positivos. Cada mañana, antes de empezar el viaje del día, sentémonos tranquilamente, en silencio, y sembremos la semilla de la paz. Paz es armonía y equilibrio. Paz es liberación de la carga de negatividad y desperdicio. Hagamos que la paz encuentre su hogar en nuestro interior. La paz es nuestra fortaleza original, la eterna tranquilidad de nuestro ser.

No debemos darle permiso a la mente para alterarse. Una mente alterada se influencia fácilmente. El precio será perder la paz. Aprendamos a mantener nuestra paz liberándonos de los apegos. Competir o compararse con los demás no nos permitirá enfocarnos hacia el interior. Un enfoque interior nos permite mantener la visión en nuestro ser más elevado. Tenemos que recordar nuestra naturaleza original. Nos permite forjar un vínculo con Dios. Entonces se hace fácil reconocer los pensamientos inútiles y reemplazarlos con una perspectiva espiritual. Una mente calmada no es sólo pacífica, está enfocada, concentrada y llena de buenos deseos y sentimientos puros.

La paz no es una actitud pasiva, es un estado activo. Requiere una atención constante el vivir y responder como un ser pacífico ante cualquier trastorno de la vida.

La verdadera paz sólo se puede experimentar cuando dejamos de dar y de tomar pesar. A fin de no dar pesar, necesitamos un corazón claro que no tenga sentimientos enfermizos y para no tomar pesar necesitamos un gran corazón que pueda tolerar y ayudar a los demás a superar sus debilidades. Llenemos nuestra mente con paz y buenos sentimientos y así podremos compartir esa experiencia con otros. Permanezcamos llenos de paz internamente y esta paz alcanzará a las personas que amamos y finalmente al mundo entero.

Necesitamos aprender a crear silencio en nuestras mentes y entonces la paz florecerá en nuestras almas. Veremos la vida con otros ojos. Descubriremos el idioma de Dios. Para permanecer internamente silencioso necesitamos dejar de pensar demasiado. Confiar en uno mismo. Confiar en los demás. Veremos que es más fácil de lo que parece.

Es cuando calmamos la cháchara en nuestra mente que realmente podemos escuchar qué hay en nuestro corazón y encontrar la pureza calmada y clara que yace en el alma. El amor espiritual nos lleva al silencio de nuestro estado original. Este silencio contiene el poder de crear armonía en todas las relaciones y la dulzura para sustentarlas. Y es cuando experimentamos el silencio interior que podemos dejar que Dios entre en nuestros corazones y mentes y nos llene de amor, fortaleza y paz.


Foto de Ninjaviajando.eu

jueves, 31 de agosto de 2017

Instrumentos de Paz



La llamada de este tiempo es una llamada por la paz. No únicamente paz, no sólo de que finalicen los conflictos, sino una llamada para conseguir un profundo estado de calma y tranquilidad, que todas las almas recuerdan como su estado original.

Si queremos conseguir esa paz, primero debemos enseñarnos a nosotros mismos a serenarnos y entonces nos podemos volver pacíficos. Hacerse pacífico significa tomar las riendas de una mente fuera de control y detener los pensamientos dispersos. Una vez que tenemos la atención de la mente, podemos comenzar a persuadirla de que nos lleve al silencio, a un silencio verdadero. No un lugar sin sonido, sino al lugar en el que experimentamos una sensación profunda de paz y una penetrante conciencia de gran bienestar.

No es una mente vacía la que genera este estado de paz. Para entrar en este estado de profundo silencio, debemos entrenar el intelecto en crear pensamientos puros y buenos. Debemos entrenarlo para que se concentre. Nuestros pensamientos de desperdicio nos agobian. Nuestros hábitos de crear demasiados pensamientos y demasiadas palabras agotan el intelecto. Nos tenemos que preguntar: “¿Cómo puedo cultivar el hábito del pensamiento puro?”

¿Quién ansía entrar en el silencio? Soy yo, el ser interior, el alma. A medida que me desapego de mi cuerpo y de las cosas corporales, y me desconecto de las distracciones mundanas, puedo enfocarme hacia dentro, hacia el ser interior. Al igual que un lago perfectamente calmado, cuando todos los susurros del viento se han detenido, el ser interior empieza a brillar, reflejando con serenidad las cualidades intrínsecas del alma. Los sentimientos de paz y de bienestar se expanden a través de mi mente y, junto a ellos, los pensamientos de benevolencia.

Me desprendo de todos los pensamientos de descontento y vuelvo a recordar mi condición más intrínseca y genuina del ser. Recuerdo esta calma interna. Aunque no he estado aquí recientemente, lo recuerdo como mi conciencia más fundamental, y un sentimiento de felicidad y de satisfacción emerge en mi interior. En esta condición experimento que cada alma es mi amiga. También soy mi propio amigo. Permanezco en una calma profunda. Estoy en silencio y completamente en paz.

Este profundo pozo de paz es el estado original del alma. Cuando estoy en este estado, siento un flujo de amor hacia la humanidad y experimento un estado más elevado que lo que normalmente llamaría felicidad, es una condición de dicha.

Cuando esto sucede, experimento la conexión con la energía divina y el flujo del poder de Dios hacia mi ser interior. Cuando el alma y Dios están conectados, hay un poder que me alcanza y después, de forma invisible, alcanza a los demás llevando a cabo la transformación en ellos, en la naturaleza, y en el mundo.

He de entrar profundamente en esa experiencia del estado original del ser, y he de entrar en el silencio, de forma que Dios pueda hacer su trabajo a través de mi, su instrumento.
 

martes, 25 de julio de 2017

Complementarse


Complementarse



La armonía, el bienestar, y la satisfacción del propósito individual son posibles cuando nuestra conciencia es inclusiva en vez de excluyente. Tal conciencia es universal, en el sentido de que podemos reconocer y apreciar el propósito y la necesidad de todas las cosas en la vida, y de esta manera darles el espacio para expresar el derecho innato de “ser”. Cuando las personas, bien sea a un nivel individual o colectivo, se hacen excluyentes, es decir, cuando la base de su identidad se fundamenta en prerrogativas y privilegios, entonces la armonía, la paz y también el amor se pierden, tanto en la persona como en la sociedad. Las personas, las sociedades, nacionalidades, religiones, políticas, se vuelven excluyentes. Cuando se apegan a una especialidad en particular, un talento o una posición, a pesar de que es sano el valorar quién eres, tal apego hace que se convierta en algo insano y violento, haciendo que otros se sientan inferiores debido a que no poseen lo que nosotros tenemos.

En la mayoría de ocasiones, la razón del conflicto a cualquier nivel es la idea de estar en lo cierto, y querer dominar y reprimir a otros porque pensamos que somos mejores de una forma o de otra. Desafortunadamente, en la sociedad moderna, ya sea en oriente u occidente, la idea de rebajar a los demás para demostrar el valor de la persona o la idea, ha creado precedentes sobre el principio innato de la vida que es el complementarse.

Cuando tenemos tendencia a complementarnos en lugar de competir o menospreciar a los demás, hay paz y en especial respeto. Y por encima de todo auto-respeto. Auto-respeto es reconocerme a mí mismo tal y como soy y cumplir con mi propósito sin dañar ni compararme con los demás. En este hermoso tapiz de la vida todos tenemos un lugar, simplemente debo saberlo, entenderlo, expresarlo, disfrutarlo. Tengo este derecho, pero nunca debo abusar, porque cuando empiezo a pensar que mi “rol” o mi posición o mi expresión, es más aventajada o mejor que la de los demás, entonces habrá conflicto. En ocasiones, cuando hay una sensación de incapacidad, ya sea personal o colectiva, hay una necesidad de ser reconocido y esto crea apego a los privilegios o las prerrogativas, y cuando el sentido de identidad se basa en esto, crea exclusividad.

La naturaleza funciona bajo el principio de la complementariedad, como por ejemplo podemos comprobar con las estaciones, el día y la noche, el continuo proceso cíclico de nacimiento, crecimiento, madurez y envejecimiento, muerte, renacimiento, crecimiento, madurez, muerte, etc.

El principio de ser complementario significa que cada uno tiene un mismo valor, y cuando reconocemos la igualdad del valor de todas las cosas, entonces dejamos de competir, compararnos, sentirnos inferiores o superiores, intentando ser lo que no somos. En una sociedad, ¿son todos doctores, albañiles o panaderos? Todos tienen diferentes talentos, diferentes posiciones ya que se tienen que realizar diferentes tareas si se quiere que la sociedad funcione bien. Si examinamos la vida, nos damos cuenta de que el reconocimiento de este principio de ser complementario es la base para crear una coexistencia pacífica y feliz, ya que la visión y la actitud de igualdad respetan las diferencias.