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lunes, 6 de julio de 2020

Liberarse de los deseos

Liberarse de los deseos



Los deseos, como el dragón con múltiples cabezas, nutren la infelicidad.
Su meta es llenarnos pero en realidad nos mantienen vacíos, en la medida que nunca conseguimos satisfacerlos todos. Ésta es una paradoja que a veces no se comprende con facilidad, hasta que descubrimos que los deseos funcionan a través de los hábitos. El hábito basado en los deseos es como un enorme y viejo dragón que no nos permite darnos cuenta de lo que sucede en realidad, no admite reconocer que se trata de una debilidad, no percibe el ser verdadero.

El deseo de reconocimiento hace que nuestros esfuerzos sean deshonestos y la calidad de la tarea se poluciona. Inevitablemente se pierde la integridad de nuestro ser. “Yo quiero”, “yo necesito” o “tienes que darme” son dragones hambrientos con un estómago sin fondo. Con lo que sea con que los alimente su apetito sigue incrementando. Sentirnos verdaderamente contentos y satisfechos es algo que sólo conseguimos cuando disolvemos los deseos que siempre quieren algo de alguien. Estar contentos nos permite vivir conscientes del significado de cada escena, de cada encuentro con los demás, de cada respiro del tiempo.

A veces, el deseo de la mente es alejarse de la situación en la que nos encontramos, de las personas que nos causan obstáculos o dificultades.
La opción más elevada, basada en la espiritualidad, es no dejar que los retos o la negatividad nos tienten a alejarnos de situaciones o personas. Aprendamos a crecer a través de ellas. Cuando sembramos las semillas de los pensamientos determinados, crecemos al aceptar la necesidad de cambiar nuestro posicionamiento mental. Este cambio de posicionamiento cambia nuestro patrón de crecimiento. Crecemos en nuestra verdad original y en nuestra autenticidad. Entonces nuestro ejemplo fluye en los corazones y en las mentes de los demás. Nuestro propio ejemplo les genera esperanza e inspiración, y les hace brillar pensando “nosotros también nos podemos hacer así”.

viernes, 24 de abril de 2015

Seminario del 18 de abril

El pasado sábado 18 de abril tuvo lugar en  los locales que BK tiene en la calle Diputación,  el seminario impartido por Yolanda Domènech y Guillermo Simó  titulado: Vivir la vida conscientemente aprendiendo de la pérdida.

Yolanda Domènech es máster en psicología y psicoterapia analítica; miembro del grupo de trabajo de Duelo y Pérdidas del Colegio de Psicólogos; presidenta de la Asociación de MLCIT en España.

Guillermo Simó es miembro del equipo de coordinación nacional de BK; coach ejecutivo y profesor de Pensamiento Positivo y Meditación Raja Yoga.

Al seminario, de entrada libre y de aportación voluntaria, asistieron 40 personas. La duración, con comida incluida, fue de 6 horas. 

En el programa se intercalaron definiciones, conceptos teóricos, reflexiones, meditaciones, tiempo de reflexión personal, sesión grupal y sesión de preguntas y respuestas.  El foco central fue el tema del duelo y sus fases, las emociones, cuales son las emociones más características de  cada fase del duelo, como gestionarlas, como aprender de la pérdida, los beneficios de la meditación y la práctica de la presencia plena, cómo aprender a soltar el pasado, ser un observador desapegado.

El objetivo del seminario se centró en compartir reflexiones y métodos para afrontar  las situaciones de pérdida que se presentan a lo largo de nuestra vida. A pesar de que sabemos que algún día moriremos, a menudo vivimos de espaldas a esta realidad. La naturaleza, a través de sus cambios, nos enseña que nada es permanente y que no puede existir vida sin muerte, ni muerte sin vida.

La muerte de un ser querido, el fin de una relación de pareja, la pérdida de un empleo, los cambios físicos debidos a una enfermedad o accidente, las pérdidas de bienes, los cambios forzados de domicilio, etc. son como muertes simbólicas que nos sitúan ante lo desconocido.

¿Cómo podemos enfrentarnos al dolor que este hecho supone? ¿Podemos aprender de la experiencia de dolor y pérdida? La pérdida nos lleva hacia un viaje interior, nos lleva a  movernos por lugares profundamente sombríos y también por lugares luminosos. Nos conecta con la vida y la muerte, con la luz y la oscuridad, con el dolor y el amor. La pérdida es, sin duda, una invitación a la transformación interior. Dependerá de nuestra actitud hacia el dolor que sentimos y de la aceptación de la situación el salir o no fortalecido de una experiencia de pérdida.
El poder de afrontar es la capacidad  para enfrentarnos y superar con gran fe y coraje los obstáculos externos e internos, las pruebas, los retos. La meditación nos ayuda a dar ese paso hacia adentro y conocernos  a nosotros mismos. Con la meditación aprendemos a discernir lo verdadero de lo falso y recuperamos la fortaleza para afrontar. Aprendemos a afrontar  obstáculos, aprendemos a afrontar pruebas que desencadenan odio y miedo en nosotros. ¿Podemos superarlas con éxito? ¿Podemos descubrir las valiosas lecciones ocultas  detrás de ellas? ¿Sabemos apreciar el aprendizaje enriquecedor que nos ofrecen? Estos son indicadores de nuestro poder de afrontar. El miedo, la inseguridad y la falta de confianza en nosotros mismos pondrán a prueba nuestra capacidad para continuar.


Y, por último, los retos. Cada instante es un reto. Hay que afrontarlo todo. El posponer se paga caro. En resumen, el poder de afrontar nos da coraje y confianza para tratar con cualquier persona o situación. Este poder nos ayuda a conquistar todos los miedos, inseguridades y dudas, especialmente con respecto a nuestras capacidades.

Algunas frases interesantes para recordar: La herida es el lugar por donde entra la luz (Rumi). El dolor es inevitable, el sufrimiento opcional. La vida es un regalo que debo sentir plenamente. Tenemos que aprender a convertir el dolor que destruye en un dolor que sana. El dolor destruye cuando nos quedamos atrapados en él. Responsabilizarse significa responder ante una situación. ¿Cómo respondo  ante una situación? Cuando la vida nos pone ante una situación difícil tenemos que movilizarnos, poner toda nuestra fuerza para salir de ahí, inevitablemente nos tenemos que mover.

miércoles, 22 de octubre de 2014

El regalo del tiempo

El regalo del tiempo

Si pensamos acerca del tiempo como un regalo, sabemos que es precioso, sabemos que es poderoso, pero quizás pensamos que sólo hemos recibido un fragmento limitado. Cada vida limitada a un número de días, invalorable, pero finito.

Un regalo mayor es saber que tenemos tiempo sin fin.

El mayor regalo es aprender que podemos ser amos del tiempo.

En el silencio y la quietud podemos salir fuera de los límites del tiempo y conocer sus tres facetas: el pasado, el presente y el futuro. No sólo nuestra propia historia, sino la historia del mundo entero. En la calma y el silencio, llegamos a comprender la gran y decisiva verdad del tiempo.

El tiempo nos explica sus secretos.

El tiempo nos llama…
De las manecillas del reloj, vemos como los minutos y horas avanzan, cómo los días se convierten en noches y de vuelta en días nuevamente, experimentamos cómo se mueve el tiempo. El tiempo siempre nos ha dicho que se mueve en círculos. Ahora nos dice que el tiempo está volando. Y nosotros todavía estamos caminando, tropezando. Nos hace señales para que lo alcancemos.
Cuando no comprendemos cómo funciona el tiempo, buscamos cosas temporales, cosas encerradas en el tiempo – posesiones y posición, nombre y fama, relaciones y apegos. Las cosas temporales pasarán, a medida que el tiempo pasa.
Dios nos susurra en un oído, “¿Qué estás haciendo?” Y el tiempo nos llama por el otro, “El tiempo esta volando…”

El tiempo corre por delante…
Quizás sentimos que el tiempo nos controla, que nos persigue. Decimos que no tenemos tiempo para hacer lo que queremos hacer. “Si tuviera tiempo…” Sin embargo cada hora se da a cada uno en igual medida. Si elegimos, podemos decir, “Crearé tiempo”; podemos ser los amos del tiempo, no sus esclavos. Podemos decir, “El tiempo es mi posesión personal que me puede traer abundancia”. Los demás se pueden beneficiar mediante nuestro buen uso del tiempo si tomamos conciencia de su verdadero valor.

Liberación del pasado…
El tiempo sólo se mueve hacia delante. Deja el pasado atrás. Sin embargo, a menudo nos olvidamos de avanzar hacia delante, fuera del pasado. Las decepciones, las cosas que hubieran podido ser, los viejos sufrimientos se amontonan en nuestra conciencia. Acumulamos archivos y archivos de viejos recuerdos, volviendo a veces a abrir uno, y a veces otro. Liberarnos es desconectar en un segundo nuestras mentes de estos viejos archivos polvorientos.
La compasión de Dios nos ayuda a tratar con el pasado.
Podemos aceptar un consejo del tiempo: deja el pasado allí donde pertenece… en el pasado.

Liberarse del futuro…
Incluso cuando nos liberamos de la atadura del tiempo pasado, podemos crear cadenas imaginarias en el futuro. No podemos disfrutar de la satisfacción en el presente cuando perseguimos nuestro siguiente deseo. Decimos: “Seré feliz cuando…”. “Si simplemente…”. El miedo y nuestras falsas premoniciones nos roban nuestra felicidad del presente. Con fe y esfuerzo determinado podemos hacer cambios en el presente que da forma a nuestro futuro. El futuro es una casa que construimos hoy, pero en la que no podemos vivir hasta mañana. El amor de Dios nos da coraje para vernos a nosotros mismos claramente y para cambiarnos ahora.

El regalo del presente…
El regalo del tiempo que siempre nos puede dar felicidad es el momento presente. En el recuerdo de Dios y con plena conciencia del presente tenemos poder sobre el tiempo. Tenemos la determinación de decir, “lo haré ahora”. De hecho, no sólo de decirlo, sino también de hacerlo. No podemos decir qué nos va a traer el tiempo. No hay forma de saber qué va a suceder en el próximo momento. No hay garantía para la vida. Así que vivir cada momento con todas las cuentas saldadas, todos los deberes hechos, todo completado es vivir realmente en este momento ahora. La compañía siempre presente de Dios nos recuerda que hagamos el mejor uso del presente.
(Fotografía de Rui Carlos, Portugal)

miércoles, 8 de octubre de 2014

Conferencia: Sanar el pasado, vivir el presente, crear el futuro

Os invitamos el miércoles 15 de Octubre a las 19h a la conferencia: Sanar el pasado, vivir el presente, crear el futuro a cargo de Amadeo Dieste profesor de meditación y pensamiento positivo. Se llevará a cabo en la Sala Claret ubicada en Sant Antonu Maria Claret 45-47 esquina con Napoles en Barcelona. La entrada es libre. Om shanti


jueves, 25 de septiembre de 2014

Conferencia: Feliz de ser quien soy


Este miércoles 1 de Octubre a las 19h se llevará a cabo la conferencia "Feliz de ser quien soy" A cargo de Lidia Miranda, profesora de meditación y pensamiento positivo. Miembro del equipo coordinador de Brahma Kumaris en Barcelona.
Sala Claret ubicada en Sant Antoni M Claret 45-47 (esquina con Napoles), Barcelona


lunes, 15 de septiembre de 2014

Estar presente

Estar presente
Habitualmente culpamos a nuestra fortuna cuando las cosas van mal. Nos quejamos de que la vida es injusta, o nos arrepentimos de acciones del pasado que han provocado la situación actual. Sin embargo, pensar demasiado en lo que fue mal en el pasado significa que no podemos experimentar plenamente el presente.

En lugar de maldecir mis acciones del pasado, necesito sacar el máximo provecho del presente. Lo que sea que haga hoy, me beneficiará ahora, así como en el futuro. Necesito prestar atención de forma que lleve a cabo las acciones correctas y pueda crear la mejor fortuna para mí mismo.




Entender la importancia de mis acciones es crear mi propia fortuna

A la vez, cuando celebramos, solemos olvidarnos de nuestras preocupaciones durante un cierto tiempo y disfrutamos de la compañía de las personas que nos rodean. Lo que sucede es que una vez que se acaba la celebración, volvemos a nuestros pensamientos rutinarios. Considerar la celebración como algo temporal significa que con frecuencia no disfrutamos tanto de la vida como deberíamos.

La verdadera celebración significa disfrutar de la belleza y alegría de cada momento. Celebrando cada momento mantendremos el entusiasmo en la vida. Dejaremos de buscar ocasiones especiales para estar felices y en lugar de ello usaremos cada momento de la mejor manera.



Celebrar, es disfrutar de cada momento!

Om Shanti

Fotografía de Rui Carlos, Arco del triunfo, Barcelona